El punto de origen de la red: manifold automático o manual según el consumo de tu planta.
Materiales compatibles con cada gas, dimensionados para tu caudal y distancia real.
Control de presión punto a punto, con corte manual disponible en cada tramo.
Los "ojos" de la red: miden presión, nivel y consumo, y envían todo a internet.
Alarmas visuales y sonoras en planta, obligatorias en redes de gases medicinales.
Salidas identificadas por gas, ubicadas donde realmente se necesita el suministro.
El panel IoT que ves arriba, accesible desde cualquier celular o computador.
Revisión periódica de la red y acompañamiento técnico permanente.